Talleres mecánicos o el arte de optimizar los espacios de trabajo

La puesta a punto de un espacio de trabajo, cualquiera sea el rubro del que se trata, requiere de un óptimo planeamiento y la mirada profesional para que el diseño y la disposición de los materiales colaboren y no entorpezcan el funcionamiento del lugar.

En efecto, contar con espacios amplios y acordes a los servicio que se quiere prestar es una premisa fundamental de cualquier negocio. En esta entrada nos centraremos específicamente en el caso de los talleres mecánicos, y sus necesidades de espacio, algo que resulta un verdadero desafío, sobre todo en tiempos de pocos recursos.

Algunas recomendaciones generales pueden ser útiles para lograr un buen resultado final, para ello consultamos algunos especialistas de Nuevadelta para penar en las rutinas y dinámicas diarias de un funcionamiento ágil en un espacio de trabajos con estas características.

En efecto, hay que considerar en primer lugar qué tipo de prestaciones se brindarán y con qué frecuencia durante una jornadas. A la luz de estos requerimientos hay que considerar el espacio disponible y tomar nota de medidas y activos reales disponibles. La primera gran división es seguramente la relacionada con los recursos disponibles y cómo logran satisfacer las distintas necesidades de servicios básicos, como electricidad, agua y otros insumos fundamentales.

 

La cercanía y la división de las capacidades disponibles según la necesidad de uso de estos ítems es el primer gran ordenador del lugar. La luz natural en los diferentes momentos del día también es un factor determinante en este sentido, como así también para los costos.La escasez del espacio físico en un taller de chapa y pintura es seguramente siempre un problema presente.

Un tip inteligente es recibir a primera hora del día los autos cuyo tiempo en reparación tomará más tiempo y dejar los ingresos finales para aquellos servicios que requieren menos tiempo y tienen una rotación de servicio más rápida.

Esto permitirá evitar rechazar un trabajo por falta de espacio. Inmediatamente conviene pensar en los trabajos en sí mismos. Por ejemplo, existen tareas que requieren una dedicación a tiempo completo, muchas personas trabajando a la vez y una extensión para desplegarse amplia, como puede ser una pintura de toda la carrocería; mientras que otros trabajos como reparación de bollos, golpes requieren más de habilidad y tecnología dirigida y focalizada; para saber más sobre estos trabajos se puede visitar el siguiente enlace, http://nuevadelta.com.ar/sacabollos-autos-zona-norte.html. En todos los casos, conviene tener en consideración las necesidades de los empleados para su óptimo movimiento.

El segundo componente fundamental, más relacionado con el diseño, tiene que ver con la disponibilidad de las herramientas y materiales para el trabajo. Un punto importante es tener en cuenta la conservación de los elementos que lo conforman, por ejemplo aquellas sensibles a la corrosión, deben estar en zonas secas y sin posibilidad de mojarse.

El criterio de orden debe respetar el uso más frecuente, colocando los de uso más común cerca de todos los especialistas. Utilizar colores que distingan las diferentes herramientas es también un recurso efectivo para segmentar y orientar rápidamente la ubicación y el guardado de los elementos.

Asimismo, un buen plan de arquitectura debe considerar todos los pequeños rincones disponibles, como por ejemplo las esquinas, para instrumentos más grandes y las zonas altas para estantes.

Por último, dejar un lugar específico para atender a los clientes, aislado de los ruidos fuertes, calefaccionado y con comodidad óptima para los clientes que tengan que esperar es otro sector que requiere idealmente de un ambiente exclusivo.