Exploramos la arquitectura de Noas, un laboratorio de Montevideo

En nuestro blog de arquitectura y diseño hoy hablaremos de un interesante proyecto de 620 metros cuadrados, emprendido en 2011 en la capital de Uruguay, Montevideo. Hablamos del edificio de Noas, una empresa del sector farmacéutico que, como podemos imaginar al iniciar este examen, exige condiciones muy particulares. Gracias a nuestro trato con el especialista en equipos insumos de laboratorio Equicent (http://equicient.com.ar/categoria-producto/insumos-laboratorio/)  hemos conocido en el pasado algunas de las condiciones arquitectónicas específicas para este sector, que intentaremos abordar también en este repaso del edificio de Noas en Montevideo.

Aquel es un proyecto que realizó hasta unos 7 años el estudio de arquitectura uruguayo gualano+gualano, descripto en términos formales como un edificio con oficinas y planta de producción de un importante laboratorio de la industria farmacológica. Según cuentan desde el mencionado estudio, la nueva sede se erigió en un terreno con un galpón industrial ya existente, en una zona cercana al puerto de Montevideo. En tanto, el proyecto debió contemplar este enclave, céntrico en aquella ciudad sudamericana.

Dicho esto, hay que tener en cuenta que este interesante edificio (puedes ver muchas imágenes del proyecto siguiendo este enlace) se insertó bajo un techo ya existente, aunque trabajando en el armado de una nueva fachada hacia la calle, bien diferente a lo que los transeúntes veían anteriormente, cuando allí se alzaba un simple galpón. El estudio de arquitectos arriba mencionado enfocó gran parte de sus esfuerzos en entregar una nueva identidad al sitio, dejando visibles estructuras que sobresalen de la nueva y moderna fachada, y que recuerdan la historia de este sitio.

gualano+gualano optó por la creación de un edificio transparente, con un gran frontal vidriado, tal como podemos observar en las imágenes compartidas. En este orden se aprovechó la presencia de numerosos árboles en la calle donde está ubicado este edificio, para que quienes trabajan en estos laboratorios puedan contar con una bella vista del exterior. Y por supuesto el acceso de luz solar durante las horas del día, capaz de penetrar hasta el fondo del edificio.

La mole incluye oficinas, un auditorio, laboratorios, planta de envasado, depósitos, zonas de servicios, accesos y vestuarios. También cuenta con un patio posterior que, asimismo, propicia el ingreso de luz natural. En el interior predomina el vidrio, como hemos visto anteriormente, y la madera.

Exploraciones nuestras como el caso de especialista en materiales de laboratorio en Argentina (ver mas en Equicent) nos han ratificado que este rubro exige una serie de nociones específicas a aplicar desde la labor arquitectónica, pues se trata de un ámbito en el que no sólo aparecen los clásicos desafíos de la arquitectura, sino que algunos se potencian como la funcionalidad y la seguridad. Si a esto sumamos el deseo de generar espacios bellos, el desafío es de veras intenso.