Belleza y funcionalidad para potenciar un centro de estética

Nuestro trabajo es asesorar a nuestros clientes para elegir la mejor opción a la hora de elegir una propiedad, destinada a determinada actividad. La experiencia nos permite compartir algunos consejos prácticos destinados a anticiparse a las necesidades que pueden presentarse.

En esta entrada, nos ocuparemos de algunas cuestiones generales a considerar a la hora de elegir un lugar y algunos detalles estéticos en una propiedad que se destinará a funcionar como un centro de salud. Un buen ejemplo en este sentido, es el consultorio del Dr. Emiliano Álvarez un espacio profesional, que logró armonizar este aspecto con otros requisitos estrictamente relacionados con la profesión.

Y es que, encontrar el punto de equilibrio entre las necesidades de las tareas que se realizarán, los equipos y las demandas de infraestructura de los servicios para optimizarlos, la comodidad de los ambientes y la belleza del ambiente no es tarea fácil. Cada uno de estos ítems, tiene a su vez, varias cuestiones implicadas a considerar y atender, para que todo funcione de forma óptima y armónica.

Empezaremos por el último punto, que nos acerca con una de las metas de ambas áreas, la arquitectura y la reparación o cirugías estéticas. En ambos casos, nos interesa la belleza en un sentido amplio. Un consultorio que tiene entre sus objetivos este punto, buscará naturalmente que la selección del lugar destinado a estos servicios, cumpla también con ciertas características que permitan ofrecer una opción que resultará linda y confortable. El problema en estos casos suele tener que ver con la falta de infraestructuras o inmuebles cuya estructura sean apropiados y a la vez no demasiados caros.

Encontrar la alternativa ideal en este sentido es una tarea aún más complicada en un contexto de crisis económica y mercados deprimidos. Pero no es imposible. En general, una construcción antigua dedicada en sus orígenes a vivienda familiar es un buen punto de partida, y con el asesoramiento de un estudio especializado es posible comenzar a utilizar el lugar y sumar prestaciones en forma progresiva, para poder obtener dinero e invertirlo en forma escalonada, a la vez que se avanza en los servicios.

Concretamente, se puede comenzar por aquellas intervenciones que no requieren internación de varios días, esto permitirá retrasar la instalación de quirófanos destinados a este tipo de respuestas (una de las inversiones más importantes en el rubro), para una segunda etapa.
Mientras, se puede brindar otros procedimientos que difícilmente suponen más que un tiempo ambulatorio, como puede ser el caso de una mentoplastia (para más información sobre los requerimientos en este caso, se puede consultar este enlace https://dremilianoalvarez.com/mentoplastia/). En este sentido, siempre es una buena medida contar con un servicio de urgencias, disponible en el momento de las terapias, para descartar cualquier contratiempo y eventualmente, contar rápidamente con la respuesta necesaria.

Este tipo de servicios además, son altamente valorados por los pacientes y construyen la confianza y la seguridad que buscan en un proceso involucrado con la salud. Algo que no debe olvidarse es proyectar desde el principio todo el plan final del lugar en función de las áreas, funciones y recursos, aún si todos estos pasos no ser implementarán en el mismo momento. Esto ahorrará inconvenientes posteriores, por falta de previsión, con respecto a la ubicación de equipos o necesidades de infraestructura de servicios, entre otros puntos vitales.