Algunas ideas sobre el diseño de salas para cursos de medicina estética

Los cursos de medicina estética como los que se ofrecen en Saeni están a la orden del día, ya que muchos profesionales requieren de un espacio concreto para capacitarse y actualizarse permanentemente, habida cuenta de la nueva aparatología y los tratamientos que año tras año salen al mercado. En este contexto, muchas veces son los propios centros de estética los encargados en brindar estos cursos; y de ahí la necesidad de empezar a pensar un espacio dedicado a cumplir exclusivamente esta función.

 

Desde la arquitectura es mucho lo que podemos aportar para lograr salones educativos realmente funcionales desde todo punto de vista. En primer lugar, es importante presentarle al cliente un proyecto serio, responsable con los tiempos de trabajo, y sobre todo capaz de ajustarse de la mejor forma a un presupuesto acordado con anterioridad.

Una sala de estas características requiere, en principio, de la capacidad para albergar cómodamente unas treinta o cuarenta personas. Rara vez se necesita más, ya que pocos cursos de estética aspiran a una mayor cantidad de público presente. En todo caso, se debe tener en cuenta un estilo de diseño que permita presentaciones audiovisuales de gran calidad, lo cual implica que debemos poner la mirada no solo en el espacio disponible, sino además en la iluminación.

 

En un sector como el de la salud, y más específicamente el de la medicina estética, los avances técnicos se producen de forma muy vertiginosa, lo cual trae consigo la necesidad implícita de actualizarse. Antes de seguir adelante, aquellos que requieran conocer un poco más sobre las características de estos cursos de medicina estética aquí pueden ver más.

 

Volviendo un poco al tema que nos ocupa, decíamos que el diseño de salas de estudio para el sector de la salud, independientemente de la especialidad en cuestión, consiste básicamente de una combinación entre puestos de estudio cómodos, y un espacio de proyección de material audiovisual de excelente calidad. En la mayoría de los casos, esto se consigue al aprovechar al máximo el lugar disponible, como decíamos anteriormente, dentro de un centro de estética que ya se encuentre en funcionamiento.

 

Claro que no todos los cursos son iguales, así como no todos ellos se realizan dentro de un salón predeterminado. La aparatología, al menos, se analiza y estudia de forma presencial en los sitios en donde está instalada y trabajando con normalidad. En este sentido, la arquitectura rara vez es requerida para diseñar espacios completamente nuevos, sino más bien como fuente de consulta para efectuar remodelaciones que cumplan con todas las normativas vigentes por la ley.

 

En este contexto, hay excelentes ejemplos a los que podemos recurrir como profesionales para buscar esa equilibrada combinación entre comodidad y funcionalidad a la que aspiran la gran mayoría de los salones en donde se dictan cursos de medicina. A eso, naturalmente, podemos añadirle algunas propuestas de nuestra propia cosecha, claramente, una vez que hayamos estudiado en detalle las características e inquietudes que nos comente el cliente.

 

Más allá de esto, el crecimiento de los cursos de medicina es un factor que todo estudio de arquitectura debería tener presente como objetivo de trabajo en el corto plazo, en especial si tenemos en cuenta que estos cada vez se tornan más y más necesarios para los profesionales del ámbito de la salud.