La importancia del cuidado y la higiene de la ropa de trabajo en una obra en construcción

Históricamente hablando, la ropa de trabajo de albañiles, soldadores, y obreros en general en una obra en construcción, era proveída por la empresa (casi siempre dos equipos nuevos) pero el cuidado y la higiene correspondía al empleado. Hoy en día las cosas han cambiado, no en todos los proyectos arquitectónicos, naturalmente, sino en aquellos que requieren máximas medidas de seguridad para asegurar un entorno laboral óptimo desde todo punto de vista.

En este sentido, los lavaderos industriales cumplen un rol fundamental. En el sitio El Lucero podemos ver en detalle algunas de las características principales de este tipo de lavaderos, capaces de tratar ropa de trabajo tanto del sector de la industria como de la salud. En este sentido, son muchas las obras de gran envergadura que prefieren confiar en los lavaderos industriales, y la razón es muy sencilla: costos.

En efecto, es mucho más económico para una empresa contratista recurrir a un lavadero industrial para tratar la ropa de trabajo que, por ejemplo, sustituir elementos faltantes, o bien recuperarlos tras el final de la obra. Es por eso que muchos estudios de arquitectura recomiendan a los contratistas depositar su confianza en este tipo de lavaderos, caracterizados por trabajar con mucha seriedad y respetando a rajatabla los tiempos y necesidades del cliente.

 

 

Claro que las viejas tradiciones rara vez se eliminan de cuajo. Lleva tiempo darse cuenta de que existen opciones mejores y más aptas para determinadas cosas. La ropa de trabajo es una de ellas, dejada casi siempre bajo la responsabilidad del empleado en términos de cuidado e higiene, y siendo virtualmente imposible no recurrir a reemplazos, producto de pérdidas u olvidos, durante varias ocasiones a lo largo de la obra.

En este contexto, los lavaderos industriales son una herramienta más que interesante al respecto. Aquellos que quieran leer un poco más sobre los diferentes servicios que estas empresas prestan pueden encontrar muy buena información en el siguiente enlace: https://ellucero.com.ar/lavanderia-industrial.php . Desde nuestra perspectiva, realmente nos parece oportuno recurrir a esta alternativa, ya que ha probado largamente su eficiencia.

La ropa de trabajo es, también, una herramienta. Después de todo, por algo existen normas concretas respecto de su uso en una obra en construcción; precisamente porque este tipo de indumentarias protege al empleado frente a ciertos riesgos en el lugar de trabajo. Esto quiere decir que, al delegar en el empleado el cuidado y la higiene de la ropa de trabajo, la empresa pierde control sobre su estado, algo que bien podría justificar algún tipo de accidente menor en el futuro, y que claramente hubiese podido evitarse al actuar a tiempo.

Ciertamente se nos refutará, y con toda razón, que no hay legislación vigente que obligue a una empresa a encargarse de la limpieza de la ropa de trabajo, al menos no en nuestro sector; y a eso responderemos que el cuidado de la ropa en un lavadero industrial puede hacernos ahorrar costos, desde luego, pero también grandes dolores de cabeza a la hora de tener que reponer indumentaria perdida, rota o en malas condiciones. Para tenerlo en cuenta.

Por qué es importante viajar a China para actualizarse en el ámbito de la arquitectura

Aquellos que hayan viajado a China seguramente lo saben. No importa en qué ciudad estemos, basta levantar la mirada hacia arriba para observar un paisaje en donde predominan las grúas y los edificios en construcción, algunas de ellos, realmente colosales. Lo cierto es que China se encuentra en la vanguardia de la arquitectura a nivel mundial, con proyectos ambiciosos, innovadores, sobre los cuales los arquitectos de nuestro país deben poner la mirada.

 

Rápidamente hay que decir que viajar a China ya no supone una odisea como en décadas anteriores. De hecho, no son muchos los requisitos para obtener una visa, pasaje y alojamiento. Al respecto, desde el sitio: Chinapass nos responden que cada vez son más los arquitectos que viajan a este país asiático desde la Argentina, suponemos, para actualizarse o incluso para vivir la experiencia de estar en el sitio donde todo lo que puede pasar en términos de arquitectura está pasando.

No es lo mismo observar a la distancia los proyectos arquitectónicos más impactantes del mundo que estar en el lugar, hablar con los especialistas, e incluso establecer relaciones cordiales con otros estudios, ya sean locales como internacionales. Sin dudas es mucho lo que podemos aprender estando en el lugar, sobre todo si también tenemos en cuenta que China se caracteriza por ser una de las sedes principales de los seminarios y conferencias más importantes del mundo en materia de arquitectura.

 

Edificios, carreteras, puentes, China lo ofrece todo para el arquitecto ávido de nuevos estímulos, sobre todo cuando pensamos que cada uno de esos proyectos no comienza y termina en sí mismo, sino que es parte de una visión integral que agrupa a muchísimos más. En este sentido, estamos muy lejos de lograr tamaño grado de eficiencia y previsibilidad, no obstante, nada impide que podamos incorporar esos principios para nuestra tarea diaria en el país.

 

Aquellos que tengan pensado viajar deberían empezar por considerar la posibilidad de comprar alguno de los tantos paquetes a China que existen en la actualidad. En Argentina hay agencias realmente serias, responsables, y con toda la experiencia necesaria para asesorarnos en función de nuestros requerimientos particulares. Algunas incluso se ocupan de realizar los trámites de visado, así como de coordinar el alojamiento, transporte y logística en el lugar, de modo tal que podamos ocuparnos únicamente de lo que nos interesa, sin perder tiempo en asuntos burocráticos.

 

Así como en otros tiempos las grandes capitales europeas eran el destino inevitable para los arquitectos, hoy en día China ofrece el mismo interés, los mismos proyectos asombrosos, pero con el foco puesto en el siglo XXI. En este sentido, viajar supone la posibilidad de respirar esa atmósfera de cambio, de perpetua innovación, para luego ser aplicadas en su justa medida en nuestra labor diaria aquí en la Argentina.

 

Consideramos que esto podría ser un claro factor de crecimiento, tanto a nivel personal como profesional, para cualquier arquitecto de nuestro país; es decir, una de esas decisiones capaces de mejorar considerablemente la calidad formativa de todo profesional. Y eso, sin dudas, es algo que debemos aprovechar.

La arquitectura que favorece la labor del cocinero

¿De qué sirve un diseño arquitectónico súper estético, si los resultados obtenidos no ofrecen confort? Como siempre decimos en este portal, el gran desafío de los arquitectos es realizar trabajos que ofrezcan un justo equilibrio entre belleza y funcionalidad. Una máxima que también debe aplicarse al momento de pensar en la arquitectura de una cocina. En lo que sigue, y con el testimonio de MasterCook, una empresa argentina con reconocimiento en el rubro gastronómico, repasaremos algunas de las más frescas tendencias en el diseño arquitectónico de cocinas. Veamos.

Para comenzar, es importante tener en cuenta que las decisiones arquitectónicas para cocinas difieren en muchos aspectos cuando se trabaja en cocinas profesionales o bien para el hogar. En las primeras hay que enfocar toda la atención a la productividad, mientras que en las segundas también hay que poner mucho énfasis en la estética y también considerar que en muchas ocasiones –cuando los metros cuadrados son suficientes- este ambiente es un espacio de reunión para la familia o los ocupantes de la propiedad.

Desde la mencionada empresa que ofrece servicio de comedor para empresas señalan que en las cocinas profesionales es fundamental que la arquitectura favorezca la circulación, una virtud que por cierto tampoco puede ser omitida en las cocinas hogareñas. Al respecto, las últimas tendencias arquitectónicas apuntan a un diseño en forma de “U”, idealmente con dos puertas, una entrada y una salida. Más allá de las condiciones y las limitaciones de cada espacio, el desafío es generar un espacio en el cual la circulación de las personas no entorpezca las actividades (y se eviten riesgos, considerando que en las cocinas se emplean objetos y materiales de potencial peligro).

Por lo demás, es interesante notar que el profesional arquitecto debe en este caso conocer a fondo qué tipo de actividades se realizarán en la cocina, sabiendo en todos los casos (en las profesionales y en las domésticas) que el diseño debe seguir una secuencia lógica, que se basa en los tareas que propicia cada mueble y en la ubicación de los alimentos. Para tener una idea, un buen orden es el siguiente: heladera, lavabo, mesada, horno, mesa. Un listado que se traduce en: alimentos crudo, lavado, corte, cocción, y finalmente la llega a los comensales. En este sentido, también es aconsejable que los cajones con los utensilios estén ubicados justo debajo de la mesada, en la zona de corte. Otro aspecto clave en la arquitectura de una cocina es la ventilación, la que proveen las aberturas y también determinados artefactos como los extractores.

Finalmente, hablaremos de los pequeños detalles. Uno de ellos es el siguiente: ¿sabías que en las cocinas es necesario que cuando se instalan los muebles, alacenas y gabinetes, se deje un espacio de 10 o 15 centímetros entre el suelo y los muebles? Aunque algunos puedan descuidar este detalle, se trata del modo de que los cocineros puedan trabajar con comodidad, teniendo espacio para sus pies cuando están trabajando junto a la mesada. Como vemos, cada pequeño detalle cuenta.