La óptima distribución de ambientes en un restaurante

Los especialistas gustan de pensar y explicar a los restaurantes en términos de eficiencia respecto a la satisfacción del cliente en el lugar. Por ello, aseguran que un comensal que la pasó bien, vuelve; mientras que, quien no se sintió a gusto, por los motivos que sea, no retorna más, aunque afuera se coloque un cartel de nuevos dueños.

Lograr que los clientes de un restaurante la pasen bien significa también que se ha pensado en ellos en relación con la distribución de ambientes, ya que con estos se transmite el alma del lugar. Dicho de otro modo, ¿qué debe decir el restaurante?

Distribución con estilo

Como bien lo ha conseguido el restaurante Lalin, los salones se pueden dividir, a groso modo, en dos grandes estilos. Por un lado, están aquellos emprendimientos en los que existe un único salón que se puede visualizar a simple vista, y otros en los que se ha dividido el local ya sea por habitaciones o boxes.

Ambas distribuciones tienen ventajas y contras, pero, como dijimos, es importante que sean coherentes con el alma y mensaje del restaurante. El trabajo de los camareros será acorde a la propuesta porque en cada detalle se ve la gran diferencia.

El rol de la cocina

Otro detalle insoslayable a la hora de crear el ambiente de un restaurante es la ubicación y rol de la cocina.

El común de los restaurantes posee la cocina separada del salón y no está a la vista la elaboración de los platillos, mientras que otros la colocan al centro o en los laterales para que los comensales puedan ver y disfrutar, porque es el corazón del local y genera un espectáculo propio.

Estos últimos suelen tener más de una cocina, en una se preparan la gran mayoría de los platos, mientras que a la vista está aquello que hace al show que algunos clientes desean encontrar.

Ya sea con cocina separada como en https://restaurante-lalin.com.ar/restaurant-congreso/, o a cocina abierta, lo importante es conocer qué es lo que busca el cliente al momento de degustar un platillo; deleitarse con la preparación o disfrutar de un espacio en privacidad.

El sector de barras

No todos los restaurantes tienen barras, por entender que éstas son más propias de un bar. Sin embargo, los clientes disfrutan de este sector en el que pueden esperar a que esté lista su mesa o bien degustar la bebida de su predilección casi como si se tratara de dos experiencias en un mismo restaurante, por un lado, la barra y, luego, el sentarse a comer.

Resulta esencial que la barra y el salón comedor estén debidamente zonificados, pudiendo utilizar la iluminación para conseguirlo, además de la ambientación mobiliaria.

La óptima distribución en un restaurante

Digamos, a modo de cierre, que la óptima distribución en un restaurante depende del mensaje que desde el negocio se quiera transmitir. Es de vital importancia elegir el local adecuado en el que se pueda lograr lo diseñado y no deba atarse a lo disponible si esto no cumple con los requisitos buscados.

Brinde satisfacción al cliente con los ambientes y la decoración que elija, pero, sobre todo, recuerde las imborrables palabras de Ray Eames quien aseguraba: “Lo funcional es mejor que lo bello, porque lo que funciona bien permanece en el tiempo”.

Talleres mecánicos o el arte de optimizar los espacios de trabajo

La puesta a punto de un espacio de trabajo, cualquiera sea el rubro del que se trata, requiere de un óptimo planeamiento y la mirada profesional para que el diseño y la disposición de los materiales colaboren y no entorpezcan el funcionamiento del lugar.

En efecto, contar con espacios amplios y acordes a los servicio que se quiere prestar es una premisa fundamental de cualquier negocio. En esta entrada nos centraremos específicamente en el caso de los talleres mecánicos, y sus necesidades de espacio, algo que resulta un verdadero desafío, sobre todo en tiempos de pocos recursos.

Algunas recomendaciones generales pueden ser útiles para lograr un buen resultado final, para ello consultamos algunos especialistas de Nuevadelta para penar en las rutinas y dinámicas diarias de un funcionamiento ágil en un espacio de trabajos con estas características.

En efecto, hay que considerar en primer lugar qué tipo de prestaciones se brindarán y con qué frecuencia durante una jornadas. A la luz de estos requerimientos hay que considerar el espacio disponible y tomar nota de medidas y activos reales disponibles. La primera gran división es seguramente la relacionada con los recursos disponibles y cómo logran satisfacer las distintas necesidades de servicios básicos, como electricidad, agua y otros insumos fundamentales.

 

La cercanía y la división de las capacidades disponibles según la necesidad de uso de estos ítems es el primer gran ordenador del lugar. La luz natural en los diferentes momentos del día también es un factor determinante en este sentido, como así también para los costos.La escasez del espacio físico en un taller de chapa y pintura es seguramente siempre un problema presente.

Un tip inteligente es recibir a primera hora del día los autos cuyo tiempo en reparación tomará más tiempo y dejar los ingresos finales para aquellos servicios que requieren menos tiempo y tienen una rotación de servicio más rápida.

Esto permitirá evitar rechazar un trabajo por falta de espacio. Inmediatamente conviene pensar en los trabajos en sí mismos. Por ejemplo, existen tareas que requieren una dedicación a tiempo completo, muchas personas trabajando a la vez y una extensión para desplegarse amplia, como puede ser una pintura de toda la carrocería; mientras que otros trabajos como reparación de bollos, golpes requieren más de habilidad y tecnología dirigida y focalizada; para saber más sobre estos trabajos se puede visitar el siguiente enlace, http://nuevadelta.com.ar/sacabollos-autos-zona-norte.html. En todos los casos, conviene tener en consideración las necesidades de los empleados para su óptimo movimiento.

El segundo componente fundamental, más relacionado con el diseño, tiene que ver con la disponibilidad de las herramientas y materiales para el trabajo. Un punto importante es tener en cuenta la conservación de los elementos que lo conforman, por ejemplo aquellas sensibles a la corrosión, deben estar en zonas secas y sin posibilidad de mojarse.

El criterio de orden debe respetar el uso más frecuente, colocando los de uso más común cerca de todos los especialistas. Utilizar colores que distingan las diferentes herramientas es también un recurso efectivo para segmentar y orientar rápidamente la ubicación y el guardado de los elementos.

Asimismo, un buen plan de arquitectura debe considerar todos los pequeños rincones disponibles, como por ejemplo las esquinas, para instrumentos más grandes y las zonas altas para estantes.

Por último, dejar un lugar específico para atender a los clientes, aislado de los ruidos fuertes, calefaccionado y con comodidad óptima para los clientes que tengan que esperar es otro sector que requiere idealmente de un ambiente exclusivo.

Tendencias en materia de diseño de consultorios de medicina estética

Como toda profesión en constante desarrollo, la medicina estética requiere nuevos y mejores consultorios para llevar adelante su actividad. Aquí la premisa puede resumirse en una sola palabra: funcionalidad. Esto es, pensar un espacio desde el diseño que pueda satisfacer las necesidades de hoy sin que se vuelva obsoleto en pocos años.

En el sitio web de Cimec podemos ver, a modo de ejemplo, la gran cantidad de tratamientos estéticos que existen en la actualidad; no obstante, la mayoría de ellos son tratamientos no invasivos, es decir, que no requieren cirugía, con lo cual se los realiza en un entorno de consultorio o bien en alguna sala de aparatos, los cuales abundan en este sector.

Esto quiere decir que los consultorios, o por tal caso cualquier otro espacio de trabajo dentro de la medicina estética, debe ser funcional a estas dos cuestiones: la aparatología y la aplicación de determinadas sustancias por parte del profesional médico. ¿Cómo lograrlo? En principio, utilizando aquello que nos obliga la normativa vigente, y luego aprovechando el aporte de los médicos como fuente para saber qué funciona, qué es necesario, y qué es completamente irrelevante en materia de espacio.

La tendencia indica que la mayoría de los tratamientos estéticos que se realizan en un centro de estas características no necesitan cirugía, pero sí requieren espacios pensados para la aplicación de productos, como la fostatilcolina (aquí se puede ver más: https://cimec.com.ar/fostatilcolina/), por lejos, una de las más utilizadas en los centros de estética. Esto implica volver a pensar en el diseño de consultorios médicos de acuerdo a esas necesidades específicas.

En cualquier caso, se recomienda que los espacios cuenten con algún grado de amplitud que permita al paciente sentirse cómodo, así también como al profesional. Los habitáculos ya han dejado de ser una tendencia en este sentido, y se prefieren los consultorios funcionales pero capaces de proyectar esa sensación de comodidad producto de la amplitud espacial.

Claramente esto puede traer consigo algún dolor de cabeza a la hora de presentar un anteproyecto, ya que esta mirada sobre el espacio reduce la capacidad del centro de estética de colocar una mayor cantidad de consultorios. Desde luego que la decisión final la tiene el cliente, y siempre dentro del marco que exige la ley para este tipo de establecimientos, pero como profesionales es importante presentar una opción más moderna y saludable.

Espacios más amplios permiten, entre otras cosas, que el profesional médico pueda personalizar en cierto grado su lugar de trabajo, y esto trae consigo una enorme cantidad de beneficios en la calidad de vida de la gente, logrando incluso una mayor identificación del médico con su consultorio, y en consecuencia con el centro de estética que lo ha contratado.

Los consultorios impersonales ya no son bien vistos por el público, y hasta pueden ser un motivo de desagrado para muchos de ellos, que prefieren lugares más cálidos y con mayor personalidad. En este contexto, el diseño de espacios de trabajo tiene mucho para decir al respecto, y necesariamente los empresarios e inversores del sector deben empezar a comprenderlo para mantenerse vigentes y competitivos.

Ventajas de la utilización de revestimientos antihumedad

El motivo principal para comenzar a pensar en las ventajas de la utilización de revestimientos antihumedad es, justamente, evitar que los hongos y la humedad puedan llegar a perjudicar las paredes y, con ellas, el resto de la estructura edilicia de un inmueble. Esto, lógicamente, adquiere mayor importancia en determinadas zonas, incluso dentro de la ciudad, donde la humedad realmente es capaz de hacer estragos.

Hoy en día la fabricación de placas antihumedad ha mejorado considerablemente, logrando excelentes niveles de calidad. Los que quieran investigar un poco más en detalle las características de estos productos pueden consultar el catálogo online de Leplak, empresa que se dedica a la fabricación de placas para diversos usos.

Más allá de las ventajas evidentes del revestimiento antihumedad, también hay que decir que la variedad ha crecido enormemente. De hecho, el mercado nacional cuenta con varias docenas de modelos para elegir, con lo cual es posible implementar un estilo particular en el living y las habitaciones, por ejemplo, y otros para el baño o cualquier otro ambiente de casa.

Es decir que la cuestión estética está soslayada gracias a la variedad de modelos que existen actualmente, un tema que no es para nada menor. De hecho, muchas personas se inclinan por este tipo de placas justamente porque se acomodan perfectamente al estilo particular de cada hogar.

Otra ventaja de las placas de revestimiento antihumedad —aquí podemos ver más: https://www.leplak.com/revestimientos-antihumedad/— tiene que ver con la seguridad del hogar. En efecto, este tipo de placas son incombustibles, lo cual significa que previenen muchos accidentes producto de algún siniestro. En determinados casos, también hay que decir que se emplean materiales ecológicos para su fabricación.

En términos estéticos las placas pueden ser pintadas según el gusto de cada uno, de modo tal que se ajustan perfectamente a todos los estilos; sin dudas un motivo más para inclinarse por esta interesante y moderna alternativa.

Un detalle extra, que además de ser una ventaja resulta algo atractivo para el bolsillo: algunos fabricantes de placas antihumedad ofrecen garantías realmente extensas a sus clientes, de hasta quince años, razón por la cual la inversión que se realice está cubierta por completo.

Se sabe que la humedad es uno de los grandes enemigos de paredes y cielorraso. En este sentido, las placas de revestimiento son una decisión inteligente para evitar acciones tardías, ya que impiden que la humedad y los hongos avancen y vayan deteriorando la estructura de casa. En algunas zonas en particular de nuestro territorio esto es esencial, y no ofrece demasiado margen para la duda.

Podríamos seguir enumerando las ventajas de este producto, pero considero que lo dicho hasta aquí es más que suficiente para evacuar las dudas principales que surgen al considerar esta alternativa. Lo importante, en todo caso, es decir que no hay escenarios en donde las placas antihumedad sean una mala elección; por el contrario, desde el precio hasta sus beneficios menos evidentes, conforman una herramienta fundamental para garantizar la salud estructural de su casa frente a la humedad y los hongos.

Arquitectura industrial: nuevos desafíos tras la mejora en los procesos de fabricación de alimentos congelados

Es razonable suponer que la mejora en todos los procesos de fabricación plantea un nuevo desafío para la arquitectura, que debe volver a pensar sus métodos tradicionales para satisfacer demandas más novedosas y complejas que las que debíamos enfrentar en el pasado.

Como referencia para las siguientes reflexiones tomamos a la empresa Don Carmelo, que se dedica a la fabricación de alimentos congelados al por mayor.

Nuevos procesos, en cualquier rubro, implican cambios en el uso de la tecnología de fabricación. En el caso de los alimentos esto puede observarse claramente en el empleo de maquinaria cada vez más precisa y, al mismo tiempo, exigente en términos del uso del espacio disponible. La vieja noción de una empresa situada en algún recóndito galpón es inconcebible en la actualidad.

Por otro lado, la fabricación de alimentos congelados implica seguir una gran cantidad de normas, sin las cuales la empresa puede ser sancionada e incluso inhabilitada para seguir realizando sus funciones. En este sentido, la arquitectura debe colaborar para lograr esos objetivos edilicios de forma razonable y, acto seguido, brindarle al cliente un valor agregado.

 

La tendencia en alimentos congelados va creciendo, aún en sectores prácticamente desconocidos hasta ahora, como las facturas congeladas. Aquellos que quieran conocer un poco más sobre las características de la fabricación de este tipo de productos pueden ver más aquí:  http://www.doncarmelo.com.ar/medialunas-congeladas/.

Lo cierto es que la tecnología y la maquinaria utilizada en este tipo de empresas debe combinarse de forma equilibrada con procesos que siguen respetando lo artesanal. Esto implica que la arquitectura necesariamente debe realizar su aporte de un modo superador, facilitándole al cliente un uso más inteligente del espacio disponible.

El verdadero desafío que se nos plantea de cara al futuro tiene que ver con la implementación de una mirada mucho más global sobre el tema. Las normas vigentes dejan poco margen para la maniobra creativa, eso es cierto, pero incluso en este estrecho paréntesis debemos ser capaces de darle un salto de calidad a nuestros proyectos.

Una de las posibilidades es pensar en el espacio disponible de manera más funcional, y eso no solo tiene que ver con el uso del espacio únicamente en función de la maquinaria, sino más bien todo lo contrario, pensando constantemente en el personal encargado de operarla.

Desde ya que no es lo mismo una empresa que fabrica alimentos congelados para exportar que, por ejemplo, una fábrica metalúrgica; pero el principio que rige detrás sigue siendo el mismo: acelerar los procesos de fabricación y mejorar la calidad laboral del personal. ¿Es posible lograr estos objetivos sin volver inviable la inversión del cliente? Consideramos que sí; es posible, y debe ser una de las metas que se plantee la arquitectura en los próximos años.

Además, es altamente probable que recién estemos en los comienzos del auge por los alimentos congelados, con lo cual las empresas que se dedican al sector seguirán surgiendo aquí y allí como emergentes de esa tendencia. En este contexto, la arquitectura necesita sí o sí estar a la altura del desafío.

¿Cuál es el momento indicado para incorporar un consultor informático a su estudio de arquitectura?

Los tiempos cambian, esa es una verdad universal que ningún sector puede omitir. En el caso puntual de la arquitectura, los cambios a menudo traen cierta incertidumbre, en especial cuando hablamos de tecnología. No obstante, los estudios de arquitectura más eficientes ya están incorporando diferentes servicios de consultoría informática para solucionar cuestiones esenciales del trabajo diario.

Desde Znet, empresa dedicada a brindar servicios de consultoría informática, nos comentan que, en efecto, el sector de la arquitectura es uno de los que más está demandando el aporte de profesionales; sobre todo para trabajar sobre cuestiones esenciales como redes, comunicaciones, servers, mantenimiento y seguridad informática.

Realmente no es de extrañar que esta tendencia se haya convertido en una herramienta fundamental para muchos estudios. Buena parte del trabajo transita por carriles informáticos, así como las comunicaciones, presentaciones digitales, etc, con lo cual la consultoría informática resulta clave para asegurar un esquema de trabajo confiable y sin fallas.

Lo cierto es que todas las áreas que tecnológicas mencionamos anteriormente pueden mejorarse de forma radical cuando son evaluadas por un profesional del sector, alguien capaz de hacernos ganar mucho en términos de eficiencia. La clave, en todo caso, no solo está en utilizar lo mejor que la tecnología tiene para ofrecernos dentro de cada área en particular, sino a través de una infraestructura tecnológica interna eficaz.

Aquí hay muy buena información sobre el tema de la consultoría informática: https://www.z-net.com.ar/consultoria-informatica/. Más allá de eso, la idea es incorporar un asesor o consultor informático a través de una empresa seria, que esté bien establecida en su ámbito, para que estudie en detalle todo nuestro esquema informático y presentarnos posibles mejoras y de esa forma alcanzar un grado más alto de rendimiento.

En general, tras esta fase de estudio, el consultor nos presentará un proyecto detallado, tanto para reducir en el futuro cualquier tipo de inconvenientes, así también como para establecer un esquema de trabajo que maximice los recursos disponibles.

Volviendo un poco a la pregunta que nos planteábamos al comienzo, el mejor momento para incorporar a un asesor informático es precisamente antes de que su estudio de arquitectura lo necesite. En ese caso, los problemas ya se habrán hecho presentes. La idea aquí es trabajar con cierto grado de previsibilidad, sobre todo en la actualidad, donde casi todo el arco de actividades que debemos llevar adelante se apoyan de una forma u otra sobre la informática.

Desde planos digitales a presentaciones, diagramaciones, incluso la fase administrativa de nuestro estudio de arquitectura requiere de la tecnología en todo momento, a cada segundo. En este contexto, se impone verdaderamente la necesidad de incorporar a un profesional dentro de esta área, alguien que, por ejemplo, podría brindarnos sus servicios en términos de consultoría externa cada vez que así se lo requiera.

En la actualidad hay muy buenas empresas dedicadas a este rubro; de hecho, nuestro país cuenta con calidad y variedad en propuestas de este tipo. Solo basta que se informe al respecto y de un paso más hacia el establecimiento de un método de trabajo mucho más confiable.

La importancia del cuidado y la higiene de la ropa de trabajo en una obra en construcción

Históricamente hablando, la ropa de trabajo de albañiles, soldadores, y obreros en general en una obra en construcción, era proveída por la empresa (casi siempre dos equipos nuevos) pero el cuidado y la higiene correspondía al empleado. Hoy en día las cosas han cambiado, no en todos los proyectos arquitectónicos, naturalmente, sino en aquellos que requieren máximas medidas de seguridad para asegurar un entorno laboral óptimo desde todo punto de vista.

En este sentido, los lavaderos industriales cumplen un rol fundamental. En el sitio El Lucero podemos ver en detalle algunas de las características principales de este tipo de lavaderos, capaces de tratar ropa de trabajo tanto del sector de la industria como de la salud. En este sentido, son muchas las obras de gran envergadura que prefieren confiar en los lavaderos industriales, y la razón es muy sencilla: costos.

En efecto, es mucho más económico para una empresa contratista recurrir a un lavadero industrial para tratar la ropa de trabajo que, por ejemplo, sustituir elementos faltantes, o bien recuperarlos tras el final de la obra. Es por eso que muchos estudios de arquitectura recomiendan a los contratistas depositar su confianza en este tipo de lavaderos, caracterizados por trabajar con mucha seriedad y respetando a rajatabla los tiempos y necesidades del cliente.

 

 

Claro que las viejas tradiciones rara vez se eliminan de cuajo. Lleva tiempo darse cuenta de que existen opciones mejores y más aptas para determinadas cosas. La ropa de trabajo es una de ellas, dejada casi siempre bajo la responsabilidad del empleado en términos de cuidado e higiene, y siendo virtualmente imposible no recurrir a reemplazos, producto de pérdidas u olvidos, durante varias ocasiones a lo largo de la obra.

En este contexto, los lavaderos industriales son una herramienta más que interesante al respecto. Aquellos que quieran leer un poco más sobre los diferentes servicios que estas empresas prestan pueden encontrar muy buena información en el siguiente enlace: https://ellucero.com.ar/lavanderia-industrial.php . Desde nuestra perspectiva, realmente nos parece oportuno recurrir a esta alternativa, ya que ha probado largamente su eficiencia.

La ropa de trabajo es, también, una herramienta. Después de todo, por algo existen normas concretas respecto de su uso en una obra en construcción; precisamente porque este tipo de indumentarias protege al empleado frente a ciertos riesgos en el lugar de trabajo. Esto quiere decir que, al delegar en el empleado el cuidado y la higiene de la ropa de trabajo, la empresa pierde control sobre su estado, algo que bien podría justificar algún tipo de accidente menor en el futuro, y que claramente hubiese podido evitarse al actuar a tiempo.

Ciertamente se nos refutará, y con toda razón, que no hay legislación vigente que obligue a una empresa a encargarse de la limpieza de la ropa de trabajo, al menos no en nuestro sector; y a eso responderemos que el cuidado de la ropa en un lavadero industrial puede hacernos ahorrar costos, desde luego, pero también grandes dolores de cabeza a la hora de tener que reponer indumentaria perdida, rota o en malas condiciones. Para tenerlo en cuenta.

Por qué es importante viajar a China para actualizarse en el ámbito de la arquitectura

Aquellos que hayan viajado a China seguramente lo saben. No importa en qué ciudad estemos, basta levantar la mirada hacia arriba para observar un paisaje en donde predominan las grúas y los edificios en construcción, algunas de ellos, realmente colosales. Lo cierto es que China se encuentra en la vanguardia de la arquitectura a nivel mundial, con proyectos ambiciosos, innovadores, sobre los cuales los arquitectos de nuestro país deben poner la mirada.

 

Rápidamente hay que decir que viajar a China ya no supone una odisea como en décadas anteriores. De hecho, no son muchos los requisitos para obtener una visa, pasaje y alojamiento. Al respecto, desde el sitio: Chinapass nos responden que cada vez son más los arquitectos que viajan a este país asiático desde la Argentina, suponemos, para actualizarse o incluso para vivir la experiencia de estar en el sitio donde todo lo que puede pasar en términos de arquitectura está pasando.

No es lo mismo observar a la distancia los proyectos arquitectónicos más impactantes del mundo que estar en el lugar, hablar con los especialistas, e incluso establecer relaciones cordiales con otros estudios, ya sean locales como internacionales. Sin dudas es mucho lo que podemos aprender estando en el lugar, sobre todo si también tenemos en cuenta que China se caracteriza por ser una de las sedes principales de los seminarios y conferencias más importantes del mundo en materia de arquitectura.

 

Edificios, carreteras, puentes, China lo ofrece todo para el arquitecto ávido de nuevos estímulos, sobre todo cuando pensamos que cada uno de esos proyectos no comienza y termina en sí mismo, sino que es parte de una visión integral que agrupa a muchísimos más. En este sentido, estamos muy lejos de lograr tamaño grado de eficiencia y previsibilidad, no obstante, nada impide que podamos incorporar esos principios para nuestra tarea diaria en el país.

 

Aquellos que tengan pensado viajar deberían empezar por considerar la posibilidad de comprar alguno de los tantos paquetes a China que existen en la actualidad. En Argentina hay agencias realmente serias, responsables, y con toda la experiencia necesaria para asesorarnos en función de nuestros requerimientos particulares. Algunas incluso se ocupan de realizar los trámites de visado, así como de coordinar el alojamiento, transporte y logística en el lugar, de modo tal que podamos ocuparnos únicamente de lo que nos interesa, sin perder tiempo en asuntos burocráticos.

 

Así como en otros tiempos las grandes capitales europeas eran el destino inevitable para los arquitectos, hoy en día China ofrece el mismo interés, los mismos proyectos asombrosos, pero con el foco puesto en el siglo XXI. En este sentido, viajar supone la posibilidad de respirar esa atmósfera de cambio, de perpetua innovación, para luego ser aplicadas en su justa medida en nuestra labor diaria aquí en la Argentina.

 

Consideramos que esto podría ser un claro factor de crecimiento, tanto a nivel personal como profesional, para cualquier arquitecto de nuestro país; es decir, una de esas decisiones capaces de mejorar considerablemente la calidad formativa de todo profesional. Y eso, sin dudas, es algo que debemos aprovechar.

La arquitectura que favorece la labor del cocinero

¿De qué sirve un diseño arquitectónico súper estético, si los resultados obtenidos no ofrecen confort? Como siempre decimos en este portal, el gran desafío de los arquitectos es realizar trabajos que ofrezcan un justo equilibrio entre belleza y funcionalidad. Una máxima que también debe aplicarse al momento de pensar en la arquitectura de una cocina. En lo que sigue, y con el testimonio de MasterCook, una empresa argentina con reconocimiento en el rubro gastronómico, repasaremos algunas de las más frescas tendencias en el diseño arquitectónico de cocinas. Veamos.

Para comenzar, es importante tener en cuenta que las decisiones arquitectónicas para cocinas difieren en muchos aspectos cuando se trabaja en cocinas profesionales o bien para el hogar. En las primeras hay que enfocar toda la atención a la productividad, mientras que en las segundas también hay que poner mucho énfasis en la estética y también considerar que en muchas ocasiones –cuando los metros cuadrados son suficientes- este ambiente es un espacio de reunión para la familia o los ocupantes de la propiedad.

Desde la mencionada empresa que ofrece servicio de comedor para empresas señalan que en las cocinas profesionales es fundamental que la arquitectura favorezca la circulación, una virtud que por cierto tampoco puede ser omitida en las cocinas hogareñas. Al respecto, las últimas tendencias arquitectónicas apuntan a un diseño en forma de “U”, idealmente con dos puertas, una entrada y una salida. Más allá de las condiciones y las limitaciones de cada espacio, el desafío es generar un espacio en el cual la circulación de las personas no entorpezca las actividades (y se eviten riesgos, considerando que en las cocinas se emplean objetos y materiales de potencial peligro).

Por lo demás, es interesante notar que el profesional arquitecto debe en este caso conocer a fondo qué tipo de actividades se realizarán en la cocina, sabiendo en todos los casos (en las profesionales y en las domésticas) que el diseño debe seguir una secuencia lógica, que se basa en los tareas que propicia cada mueble y en la ubicación de los alimentos. Para tener una idea, un buen orden es el siguiente: heladera, lavabo, mesada, horno, mesa. Un listado que se traduce en: alimentos crudo, lavado, corte, cocción, y finalmente la llega a los comensales. En este sentido, también es aconsejable que los cajones con los utensilios estén ubicados justo debajo de la mesada, en la zona de corte. Otro aspecto clave en la arquitectura de una cocina es la ventilación, la que proveen las aberturas y también determinados artefactos como los extractores.

Finalmente, hablaremos de los pequeños detalles. Uno de ellos es el siguiente: ¿sabías que en las cocinas es necesario que cuando se instalan los muebles, alacenas y gabinetes, se deje un espacio de 10 o 15 centímetros entre el suelo y los muebles? Aunque algunos puedan descuidar este detalle, se trata del modo de que los cocineros puedan trabajar con comodidad, teniendo espacio para sus pies cuando están trabajando junto a la mesada. Como vemos, cada pequeño detalle cuenta.

Algunas ideas sobre el diseño de salas para cursos de medicina estética

Los cursos de medicina estética como los que se ofrecen en Saeni están a la orden del día, ya que muchos profesionales requieren de un espacio concreto para capacitarse y actualizarse permanentemente, habida cuenta de la nueva aparatología y los tratamientos que año tras año salen al mercado. En este contexto, muchas veces son los propios centros de estética los encargados en brindar estos cursos; y de ahí la necesidad de empezar a pensar un espacio dedicado a cumplir exclusivamente esta función.

 

Desde la arquitectura es mucho lo que podemos aportar para lograr salones educativos realmente funcionales desde todo punto de vista. En primer lugar, es importante presentarle al cliente un proyecto serio, responsable con los tiempos de trabajo, y sobre todo capaz de ajustarse de la mejor forma a un presupuesto acordado con anterioridad.

Una sala de estas características requiere, en principio, de la capacidad para albergar cómodamente unas treinta o cuarenta personas. Rara vez se necesita más, ya que pocos cursos de estética aspiran a una mayor cantidad de público presente. En todo caso, se debe tener en cuenta un estilo de diseño que permita presentaciones audiovisuales de gran calidad, lo cual implica que debemos poner la mirada no solo en el espacio disponible, sino además en la iluminación.

 

En un sector como el de la salud, y más específicamente el de la medicina estética, los avances técnicos se producen de forma muy vertiginosa, lo cual trae consigo la necesidad implícita de actualizarse. Antes de seguir adelante, aquellos que requieran conocer un poco más sobre las características de estos cursos de medicina estética aquí pueden ver más.

 

Volviendo un poco al tema que nos ocupa, decíamos que el diseño de salas de estudio para el sector de la salud, independientemente de la especialidad en cuestión, consiste básicamente de una combinación entre puestos de estudio cómodos, y un espacio de proyección de material audiovisual de excelente calidad. En la mayoría de los casos, esto se consigue al aprovechar al máximo el lugar disponible, como decíamos anteriormente, dentro de un centro de estética que ya se encuentre en funcionamiento.

 

Claro que no todos los cursos son iguales, así como no todos ellos se realizan dentro de un salón predeterminado. La aparatología, al menos, se analiza y estudia de forma presencial en los sitios en donde está instalada y trabajando con normalidad. En este sentido, la arquitectura rara vez es requerida para diseñar espacios completamente nuevos, sino más bien como fuente de consulta para efectuar remodelaciones que cumplan con todas las normativas vigentes por la ley.

 

En este contexto, hay excelentes ejemplos a los que podemos recurrir como profesionales para buscar esa equilibrada combinación entre comodidad y funcionalidad a la que aspiran la gran mayoría de los salones en donde se dictan cursos de medicina. A eso, naturalmente, podemos añadirle algunas propuestas de nuestra propia cosecha, claramente, una vez que hayamos estudiado en detalle las características e inquietudes que nos comente el cliente.

 

Más allá de esto, el crecimiento de los cursos de medicina es un factor que todo estudio de arquitectura debería tener presente como objetivo de trabajo en el corto plazo, en especial si tenemos en cuenta que estos cada vez se tornan más y más necesarios para los profesionales del ámbito de la salud.